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Incorporarse a un equipo

Qué necesita saber alguien que acaba de incorporarse

Durante el primer día en un trabajo puedes conocer a buena parte del equipo y conseguir entrar en las aplicaciones, hasta que llega el momento de preparar una entrega y surge una duda sobre cómo hacerla, y entonces miras alrededor intentando recordar quién se ocupa de ese asunto, mientras decides a quién preguntar entre tantas personas que apenas acabas de conocer.

Redacción Cambya

Dos personas revisan muestras de tela y un ejemplo de pedido en un taller de tapicería.
Imagen conceptual creada para Cambya.

Aunque hayas preparado presupuestos durante años, en la nueva empresa quizá necesites preguntar quién autoriza un precio distinto antes de enviarlo, para poder continuar la entrega y conocer cómo se resuelve allí una decisión que ya reconoces por tu experiencia.

Si recibes a alguien, puedes recorrer con esa persona un presupuesto anterior y explicar por qué lleva un precio diferente, para que conozca a quién se consultó y en qué casos necesitaría hacer lo mismo al preparar su primera entrega.

Desde el otro lado, pedir que alguien te enseñe un ejemplo puede ayudarte a entender lo que una explicación general deja abierto, porque al recorrerlo juntos surgen preguntas sobre decisiones concretas y puedes averiguar cuáles te corresponderá tomar por tu cuenta, de manera que sepas cuándo avanzar y cuándo consultar.

Reservar un rato para revisar la primera entrega permite hablar de lo que ha resultado fácil y de dónde has necesitado más tiempo, y si una herramienta exige práctica, esa conversación servirá para acordar cómo aprenderla mientras continúas con las tareas, teniendo en cuenta la disponibilidad de quien vaya a acompañarte.

Cuando varias personas se detengan en el mismo punto al incorporarse, preguntad qué les faltó para continuar y revisad si el acceso estaba disponible o si la instrucción se entendía de formas distintas, para preparar mejor esa parte antes de la siguiente llegada.

Buscad también un encargo que exigiera una consulta fuera de lo habitual, como un cambio de cantidad después de aceptar el presupuesto, para explicar cómo se resolvió y a quién acudiría la persona recién llegada si encontrara una duda parecida.

También conviene reservar tiempo a quien va a acompañar la incorporación, porque sus tareas habituales seguirán llegando mientras responde preguntas y revisa entregas, por lo que acordar qué puede esperar durante esas primeras semanas ayuda a que el apoyo tenga un lugar real en la jornada y a que la persona recién llegada sepa cuándo encontrará disponible a su referente.

Al revisar los primeros días, preguntad qué información habría ayudado a preparar la entrega y recorred dónde encontrarla, para que ese documento que quizá pasó desapercibido entre las presentaciones tenga ahora una relación clara con la tarea en la que se utiliza.

A medida que la persona gane soltura, podréis espaciar las revisiones y dedicar ese tiempo a lo que todavía necesita aprender, aunque antes de cerrar esta primera etapa conviene comprobar juntos qué responsabilidades puede asumir ya y cómo pedirá apoyo ante una duda nueva, para que seguir aprendiendo forme parte del trabajo habitual.

Antes de la llegada puedes pedir a alguien que se incorporó hace poco que te cuente qué tardó en descubrir, para preparar la información que realmente utilizó y distinguirla de aquella que podrá conocer más adelante, a medida que asuma otras tareas.

Si la primera entrega coincide con una urgencia, acordad quién puede acompañarla y qué parte es adecuada para ese momento de aprendizaje, para que la persona sepa cómo pedir apoyo y el equipo cuente con el tiempo que necesita resolverla.

Dejad también explicado cómo encontrar una versión actualizada del ejemplo, para que pueda volver a consultarlo al preparar otra entrega y reconocer cuándo corresponde preguntar por un cambio.

Ejercicio práctico

Aclarar la primera entrega

Elige una primera tarea y recorre una entrega anterior con quien se incorpore, explicando dónde consultar las dudas que aparezcan y quién estará disponible para acompañarla, una conversación que también puedes pedir si eres tú quien acaba de llegar.

Puedes hacerlo por tu cuenta, en una libreta o en tus notas.

Si quieres acompañamiento

Conoce cómo podemos ayudarte.

Puedes mirar lo que esta situación significa para ti o trabajar sobre tu empresa, según la decisión que quieras aclarar.

Primero conoces la propuesta y, cuando abramos las solicitudes, podrás pedir una sesión sin pago ni reserva automática.