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Familia y amistad

Le has prometido un plan a tu nieto y todavía no lo has hablado con sus padres

Tu nieto ya está contando los días para una salida que le has prometido, pero sus padres aún no saben nada, y ahora toca cuidar su ilusión sin dejarles una decisión tomada ni pedir al niño que consiga el permiso por ti.

Redacción Cambya

Tres adultos hablan en una cocina mientras un niño juega al fondo.
Imagen conceptual creada para Cambya.

La conversación empezó con unas ganas compartidas de ir al teatro y terminó con un sábado señalado, hasta que al mirar el programa recuerdas que todavía no has preguntado si ese día estaba libre para la familia.

Quizá pensaste que sería fácil organizarlo y ahora te cueste volver atrás porque el niño está contento, aunque mantener la promesa como si todo estuviera acordado dejaría a sus padres entre aceptar el plan o parecer responsables de estropearlo.

El primer paso puede ser reconocer ante los adultos que te adelantaste y explicar la propuesta completa, con horario, desplazamiento y lo que ofrecerías tú, para que puedan valorar una posibilidad y no recibir una reserva presentada como compromiso familiar.

Conviene preguntar antes de comprar o ampliar el plan, sin utilizar al menor para trasladar mensajes ni pedirle que insista, porque su deseo merece ser escuchado sin convertirlo en mediador de una decisión entre adultos.

Si la respuesta es que ese sábado no puede ser, puedes contar al niño que lo propusiste antes de comprobarlo y que todavía no había un acuerdo, evitando atribuir el cambio a que sus padres no quieren dejaros disfrutar juntos.

Habrá ocasiones en que exista otra fecha y otras en que no puedas ofrecerla todavía, de modo que corregir la primera promesa no necesita acompañarse de otra salida inventada para que desaparezca enseguida su decepción.

También puedes escuchar qué le apetecía especialmente del encuentro y conservar una posibilidad sencilla si todos la desean, como mirar el programa juntos, sin presentar esa actividad como sustituto obligatorio de algo que hoy no va a ocurrir.

Para la próxima propuesta, una frase que deje pendiente la comprobación puede cuidar el entusiasmo sin anunciar el resultado, y reconocer ahora tu parte permite que el niño no tenga que elegir a quién dar la razón para entender por qué cambió el plan.

Ejercicio práctico

Corregir sin buscar otro culpable

Recuerda una propuesta familiar de bajo riesgo que aún necesita acuerdo y escribe qué prometiste antes de comprobarlo, prepara una pregunta dirigida a los adultos responsables y una explicación al menor que reconozca tu parte, para retirar la certeza que no existía sin prometer otra fecha ni encargarle que consiga una respuesta favorable.

Puedes hacerlo por tu cuenta, en una libreta o en tus notas.